Por Diego Puig, Revista La Papa.
María Lobo no es de respuestas fáciles ni sencillas. Nada es obvio en ella. Tampoco lo es su escritura, que con una paciencia feroz y con una elegancia inusitada, va rodeando a su presa –el lector– y lo va envolviendo en un maravilloso oleaje de imágenes, ideas y sensaciones. La autora tucumana de dos libros de cuentos (El pequeño militante del Po y Santiago) y dos novelas (Los Planes y El interior afuera) con frecuencia se posiciona como una verdadera outsider, una figura de culto, entre enigmática, huidiza y severa o extrañamente profunda…